Científica internacional visita CEAF: “La agricultura chilena es altamente avanzada, orientada a la exportación y con un fuerte enfoque en la calidad”

Durante el mes de enero, los laboratorios del Centro de Estudios Avanzados en Fruticultura (CEAF) recibieron a la académica de la Universidad de Clemson, ubicada en Estados Unidos, la Dra. Ksenjia Gasic, invitada por la investigadora principal Verónica Guajardo, para aprender sobre líneas de investigación desarrolladas en Chile. 

“Me impresionó la integración de la investigación científica con los desafíos reales de la producción. El trabajo que se realiza aquí es altamente aplicado y riguroso, especialmente en áreas relacionadas con la resiliencia climática”, destaca la científica. 

Aprendizajes sobre respuestas al estrés abiótico y biótico, el mejoramiento de portainjertos, la hibridación interespecífica y la evaluación de campo a largo plazo fueron algunas de los aspectos que pudo percibir durante su estadía. 

Conoció las líneas de investigación sobre las necesidades de frío, la época de floración y la prevención de heladas, así como la tolerancia a enfermedades, con especial énfasis en comprender cómo las condiciones ambientales influyen en el rendimiento de los árboles y su vulnerabilidad a las enfermedades.

De hecho, destaca que “un aspecto particularmente valioso fue aprender sobre enfoques de investigación destinados a comprender los factores ambientales que influyen en las enfermedades bacterianas, especialmente el cáncer bacterial, y cómo el clima, la fenología y la fisiología arbórea interactúan para influir en la expresión de la enfermedad”. 

También dio cuenta de la sólida experiencia en la traducción de complejas interacciones biológicas y ambientales a estrategias prácticas de mejoramiento y manejo para los productores.

“En Chile observé una sólida cultura de colaboración entre investigadores, la industria y los agricultores. Esta estrecha conexión permite que el desarrollo científico responda rápidamente a desafíos emergentes como la variabilidad climática, las limitaciones hídricas y las enfermedades transmitidas por el suelo y bacterianas”, dice, dando cuenta de la visión a largo plazo que requieren los programas de mejoramiento genético. Además, agrega que “resulta particularmente impresionante que el CEAF se originara a partir de una iniciativa del gobierno regional destinada a abordar directamente las necesidades de los agricultores”.

Aplicación a la investigación en el hemisferio norte

Entre las lecciones que resalta de su estadía están: cómo CEAF aborda la investigación y el mejoramiento genético como sistemas integrados tales como la detección temprana, la selección cuidadosa y los ensayos a largo plazo, “en particular, para factores como el estrés hídrico, el encharcamiento y la susceptibilidad al cáncer bacterial”. 

Similitudes entre Estados Unidos y Chile

La investigadora comenta que, a pesar de que las condiciones climáticas son diferentes en ambos países, sí comparten desafíos relacionados con la variabilidad climática y la incidencia de enfermedades, así como su interacción con la fisiología del árbol. 

“Aplicaré lo aprendido para perfeccionar mi enfoque en el mejoramiento genético de portainjertos, en particular para obtener híbridos interespecíficos, así como para mejorar la evaluación de la resiliencia climática y la respuesta a enfermedades en mis propios programas de mejoramiento y evaluación”, indica. 

Región de O’Higgins e investigación a nivel mundial

“La agricultura chilena es altamente avanzada, orientada a la exportación y con un fuerte enfoque en la calidad, el rendimiento poscosecha y la eficiencia”, dice Gasic, quien hace hincapié en el énfasis que desde el CEAF se le da a la precisión, al manejo cuidadoso de los huertos y a la adaptación a diversos entornos, “elementos esenciales para mantener la competitividad en los mercados globales”.

Por último, le preguntamos ¿cuáles son las similitudes y diferencias entre América del Norte y América del Sur?, cuya respuesta fue:

El cambio climático global está generando desafíos comunes para la producción frutícola, incluyendo inviernos más cálidos, acumulación irregular de frío, mayor estrés hídrico y mayor presión por enfermedades y problemas edáficos. Estos cambios afectan a los cultivos de forma similar en todas las regiones, donde las decisiones que se toman hoy tienen consecuencias a lo largo de décadas.

Los intercambios internacionales como éste son esenciales porque nos permiten compartir conocimientos, comparar enfoques y acelerar el progreso hacia sistemas de producción frutícola más resilientes al clima.